¡Vuelve a comer y sonreír con normalidad!


¿En qué consisten los implantes?

Un implante es una fijación de titanio que se inserta en los huesos maxilares cuando se ha perdido uno o varios dientes y que sirve para sustituir a las raíces dentales, sobre la que luego se fija la prótesis. Para la colocación de los implantes se utiliza anestesia local y, desde el primer día (y siguiendo las indicaciones y recomendaciones del cirujano) puede hacer una vida prácticamente normal, por lo que no hay nada por lo que preocuparse a la hora de someterse a esta intervención.


¿Todos los pacientes pueden tener implantes?

La respuesta depende del paciente, claramente, ya que, antes de su colocación, es necesario un examen clínico y una radiología previa para evaluar un gran número de factores con los que determinar si se le pueden colocar los implantes al paciente y cómo y dónde deben colocarse. Entre los factores que se estudian, se podrían destacar los siguientes:

-Salud general.

-Estado de la cavidad oral.

-Hábitos tóxicos.

-Higiene bucal.

-Calidad y dimensiones del hueso.

-Parámetros estéticos.

Los implantes ofrecen un sinfín de posibilidades para todo tipo de pacientes. Por ejemplo, para aquellos pacientes que han perdido todos los dientes, los implantes son una excelente alternativa a las prótesis completas convencionales, ya que, con pocos implantes, se pueden colocar prótesis que, aún siendo de quita y pon, presentan varias ventajas frente a las convencionales. Entre estas ventajas, se pueden citar las siguientes:

-Mayor fijación y retención.

-Menor índice de lesiones en los tejidos blandos.

-Paladar protésico reducido (el cual evita el reflejo nauseoso, permite una mayor percepción del sabor de los alimentos y mejora la fonética).

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Si el paciente ha perdido todos los dientes y desea una prótesis fija (si las pruebas y radiografía son favorables), se colocarán un mayor número de implantes para así confeccionar una prótesis fija de metal-porcelana, que se atornilla o cementa sobre los implantes y que ofrece resultados estéticos y funcionales muy satisfactorios para el paciente.

Por otra parte, si el paciente ha perdido uno o varios dientes, con los implantes se pueden reponer sin tener que tallar y enfundar los dientes naturales adyacentes, evitando los riesgos que esto conllevaría para dichos dientes, entre los que se encuentran: caries, hipersensibilidad dentinaria y problemas periodentales, entre otros).

Cuando se colocan, los implantes se deben integrar en el hueso y este proceso suele durar en torno a los 3 meses. Cuando ha transcurrido ese tiempo, ya se podría proceder a colocar la prótesis. Pero, si no quieres estar sin dientes (por complejo estético) durante ese trimestre, se pueden confeccionar prótesis provisionales para ese tiempo de espera.