¿Qué es la caries?

La caries es una enfermedad infecciosa que afecta a los dientes en la que los ácidos producidos por las bacterias disuelven los dientes. Las bacterias crean una placa dental sobre la superficie de los dientes. Éstas se alimentan de carbohidratos fermentables y los transforman en ácidos. Son azúcares y otros carbohidratos provenientes de la comida y la bebida. Los ácidos que se forman disuelven los minerales como el calcio y el fosfato de los dientes.

Existen diferentes tipos de caries:

Caries de esmalte: Este tipo de caries suele llegar a la segunda capa del diente llamada dentina. Suele formar una mancha de color blanco en el diente y muestra el lugar donde se puede producir un orificio.

Una forma de prevención es cepillarse diariamente la boca y el uso de hilo dental para quitar la placa. La base es una buena higiene dental que aporte una cantidad adecuada de flúor. También es importante llevar una dieta equilibrada baja en azúcares. Todo ello acompañado de revisiones periódicas en el dentista ayuda a prevenir la caries.

Caries de fisura: Es el tipo de caries más frecuente en niños y adolescentes. Tiene origen en las muelas, donde aparecen orificios.

Caries de raíz: Las personas mayores son más propensas a este tipo de caries por la dificultad al cepillarse. El diente se muestra con una capa de placa la cual va cambiando de color a medida que avanza.

Caries de la superficie lisa: Este tipo de caries va diluyendo el esmalte de los dientes a medida que avanza. Esta caries puede surgir en fisuras, en fosas, en la superficie y en la raíz del diente. Su aparición suele provocar dolor, y se llega a detectar con un examen sea visual o radiográfico. Suele afectar a jóvenes de entre 20 y 30 años.

Caries rampante: Se distinguen por ser de un color amarillento y blandas. Afecta tanto al diente, donde surgieron, como a las piezas de al lado.

Caries secundarias: Suelen producirse en los bordes de los empastes, coronas y fundas que se han colocado para tratar una caries.

Caries de biberón: Se manifiesta por la aparición de pequeñas manchas blanquecinas que en un periodo de 3 a 6 meses dejan al diente sin esmalte. Suele surgir en los incisivos superiores en niños en edad de lactancia. Esto se produce por el uso indiscriminado de la alimentación en biberón o por dar el pecho materno por más tiempo del que recomiendan los pediatras.